Carlos Atencio-Atencio
TRES ESCRITORES panameños estuvieron en la Feria Centroamericana del Libro que se realizó hasta este domingo 23 de septiembre en el Managua, Nicaragua. David Robinson, Enrique Jaramillo Levi y Benjamín Román.
Los tres escribas asistieron por medios distintos. Robinson fue invitado por la editorial nicaragüense 400 Elefantes, que publicó su libro Heurística, donde suma las columnas que publica semanalmente en un diario panameño. Además de esta misión, presentó el proyecto "Siembra de lectores", que promueve el grupo literario Letras de Fuego.
Esta forma de incrementar lectores tuvo una gran aceptación ante los miembros de la Asociación de Escritores de Centroamérica, reunidos en el Palacio de Cultura de Managua, lugar donde se realizó la feria.
Para David era la primera vez que viajaba a una feria del libro. Y, considera que la Feria del Libro que se realiza en Panamá, cada dos años, es un ejemplo a seguir en los países de la región. "Panamá marca pautas en la organización y en las actividades culturales", agregó.
El columnista, quien aprovechó este espacio para intercambiar libros con otros autores de la región, considera que estas ferias son una oportunidad para que los escritores compartan con los lectores.
A Enrique Jaramillo Levi lo invitó la Cámara Nicaragüense del Libro. Él señala que la razón inicial de la invitación fue la de presentar una ponencia sobre la cuentística centroaméricana.
También presentó un libro "Todo es nuevo bajo el sol" que publicó la editorial nicaragüense Letra Negra. Esta obra se presentará en Panamá en el mes de noviembre.
Sobre el evento, Jaramillo Levi dice que se hicieron varias cosas. Hubo exposiciones de libros, por parte del Centro Nicaragüense de Escritores, una organización que recibe fondos de empresas y que trabaja como una editorial.
La Asociación Centroamericana de Escritores debatió el problema de la distribución de las obras, entre otros puntos de importancia para los productores de libros. También acordaron celebrar la tercera versión del Congreso de Escritores en Nicaragua el próximo año.
PANAMA MUESTRA, PERO NO VENDE
El mismo hecho que causó molestias en los visitantes de la pasada Feria del Libro en Panamá, se repitió en Managua. Aquí fue la Embajada de España, la que tenía los libros para la observación. Allá fue la Cámara Panameña del Libro.
"Había libros panameños, pero deficientes. Esa parte no está organizada. Los libros que llevó la Cámara Panameña del Libro no estaban a la venta, sino que eran solamente para exhibirse. Esto no se puede hacer en una feria", comparte.
El promotor cultural, que reconoce que la feria fue sumamente deficiente, invirtió 20 dólares en libros que recoge la producción de Horacio Quiroga, un modelo a seguir para los que quieren hacer literatura.
Los tres escribas asistieron por medios distintos. Robinson fue invitado por la editorial nicaragüense 400 Elefantes, que publicó su libro Heurística, donde suma las columnas que publica semanalmente en un diario panameño. Además de esta misión, presentó el proyecto "Siembra de lectores", que promueve el grupo literario Letras de Fuego.
Esta forma de incrementar lectores tuvo una gran aceptación ante los miembros de la Asociación de Escritores de Centroamérica, reunidos en el Palacio de Cultura de Managua, lugar donde se realizó la feria.
Para David era la primera vez que viajaba a una feria del libro. Y, considera que la Feria del Libro que se realiza en Panamá, cada dos años, es un ejemplo a seguir en los países de la región. "Panamá marca pautas en la organización y en las actividades culturales", agregó.
El columnista, quien aprovechó este espacio para intercambiar libros con otros autores de la región, considera que estas ferias son una oportunidad para que los escritores compartan con los lectores.
A Enrique Jaramillo Levi lo invitó la Cámara Nicaragüense del Libro. Él señala que la razón inicial de la invitación fue la de presentar una ponencia sobre la cuentística centroaméricana.
También presentó un libro "Todo es nuevo bajo el sol" que publicó la editorial nicaragüense Letra Negra. Esta obra se presentará en Panamá en el mes de noviembre.
Sobre el evento, Jaramillo Levi dice que se hicieron varias cosas. Hubo exposiciones de libros, por parte del Centro Nicaragüense de Escritores, una organización que recibe fondos de empresas y que trabaja como una editorial.
La Asociación Centroamericana de Escritores debatió el problema de la distribución de las obras, entre otros puntos de importancia para los productores de libros. También acordaron celebrar la tercera versión del Congreso de Escritores en Nicaragua el próximo año.
PANAMA MUESTRA, PERO NO VENDE
El mismo hecho que causó molestias en los visitantes de la pasada Feria del Libro en Panamá, se repitió en Managua. Aquí fue la Embajada de España, la que tenía los libros para la observación. Allá fue la Cámara Panameña del Libro.
"Había libros panameños, pero deficientes. Esa parte no está organizada. Los libros que llevó la Cámara Panameña del Libro no estaban a la venta, sino que eran solamente para exhibirse. Esto no se puede hacer en una feria", comparte.
El promotor cultural, que reconoce que la feria fue sumamente deficiente, invirtió 20 dólares en libros que recoge la producción de Horacio Quiroga, un modelo a seguir para los que quieren hacer literatura.